Pues tendría mucho material para escribir sobre ayer, de lo que pensé que iba a ser un día rutinario de trabajo, pues hubieron sorpresas agradables, saludos desde muy temprano, regalos inesperados de alumnos y amigos, saludos de familiares, amigos, colegas; saludos por email, facebook, twitter; un buen almuerzo, una sorpresiva torta muy peculiar, una visita inesperada de un amigo que no veía hace mucho tiempo, una buena cena con la familia.
En resumen fue un día para nada rutinario, la pase super bien, este post es un agradecimiento a todos los que contribuyeron para que sea un día chevere.


Fueron felices 11001 años,